Canal 1: bombo, Beta 91A. Canal 2: bombo afuera, Beta 52. Canal 3: redoblante arriba, SM57. Canal 4: redoblante abajo, SM57, invertir fase…
La lista seguía hasta el canal 22. Después venían seis mezclas de monitoreo, un pedido de "sidefill estéreo", un dibujo del escenario con la batería sobre una tarima de dos por dos y, en la última página, catorce toallas negras. El dueño del bar lo leía en el celular, apoyado en la barra, un martes a la tarde. Su escenario mide tres metros por dos y medio, la consola tiene ocho canales y la banda tocaba el sábado.
Me mandaron esto. ¿Qué es y qué hago? ¿Cancelo la fecha?
No hace falta cancelar nada. Un rider es lo que el artista necesita para dar su show, escrito de la forma más completa posible. Casi siempre es un punto de partida para hablar, no un contrato que se cumple al pie de la letra. Lo que sí hace falta es leerlo con tiempo y contestar por escrito.
Qué es un rider (y por qué hay dos)
Hay dos documentos que a veces vienen juntos:
- El rider técnico dice cómo suena y cómo se arma el show: cuántos canales de sonido usa la banda, qué micrófonos, qué monitores, qué equipos trae y cuáles espera encontrar, cómo se ubican en el escenario, cuánta corriente necesitan y cuánto tiempo de prueba de sonido.
- El rider de hospitalidad dice cómo se atiende a la gente: camarín, bebidas, comida, invitados, traslados o alojamiento si vienen de lejos.
Los dos se pueden negociar. Pero el técnico pesa más: si falta algo ahí, el show puede sonar mal o no hacerse.
Cómo leerlo sin ser sonidista
Un rider técnico suele tener estas partes. Con entender qué es cada una alcanza para hacer las preguntas correctas.
- Lista de canales (input list). Cada línea es algo que entra a la consola: un micrófono de voz, el bombo, una guitarra, un teclado. El número que importa es el último canal: si la lista llega a 22 y tu consola tiene 8, ahí está la primera conversación.
- Monitores. Lo que cada músico escucha en el escenario. Pueden ser cuñas en el piso o in ear (auriculares). Seis mezclas significa seis cosas distintas para escuchar, y eso pide una consola que las pueda armar.
- Backline. Los equipos del escenario: batería, amplificadores, teclados, bandejas de DJ. Un buen rider aclara cuáles trae la banda y cuáles espera que ponga el lugar. Ese detalle es plata: alquilar una batería o un par de bandejas para una noche cuesta.
- Plano de escenario (stage plot). Un dibujo de dónde va cada músico y cada equipo. Sirve para saber si entran, dónde tienen que ir los enchufes y dónde van los monitores.
- Requerimientos técnicos. Energía (cuántos tomas y dónde), medidas mínimas del escenario, luces, pantalla, y los tiempos: llegada, armado, prueba de sonido, show y desarme.
Qué se puede negociar y qué no
En un bar o un lugar chico, la mayoría de las bandas sabe que no va a encontrar lo mismo que en un teatro. Lo que piden de más suele ser negociable; lo que piden para que el show exista, no tanto.
Casi siempre se puede negociar:
- La cantidad de canales: en un lugar chico la batería se microfonea con menos micrófonos y algunos instrumentos van directo del amplificador.
- La cantidad de mezclas de monitoreo.
- Marcas y modelos: "SM57 o similar" casi siempre quiere decir eso, o similar.
- Buena parte de la hospitalidad: las toallas, el tipo de bebida, el catering.
Difícil de negociar:
- Que todos los músicos entren en el escenario.
- La energía: si la banda necesita tomas separados para el sonido y para los instrumentos, no se resuelve con zapatillas.
- Un tiempo mínimo de prueba de sonido.
- Lo que el rider marca como imprescindible. Muchas bandas separan lo ideal de lo mínimo; si no lo hacen, preguntá.
Lo que conviene tener listo antes de que llegue el primer rider
Si hacés shows seguido, armá una ficha del lugar de una página y mandala siempre junto con la confirmación de la fecha:
- Medidas del escenario (ancho, fondo y alto) y por dónde se carga.
- Consola: marca, cantidad de canales y cuántas mezclas de monitoreo puede sacar.
- Monitores, micrófonos, pies y cables que tenés, con cantidades.
- Backline propio, si tenés (batería, amplificadores, bandejas).
- Tomas de corriente en el escenario y si hay un circuito aparte para sonido.
- Si tenés sonidista o si la banda tiene que traer el suyo.
- Horarios: desde qué hora pueden cargar, cuándo se prueba y hasta qué hora se puede tocar.
- Qué incluye la hospitalidad: camarín o no, consumición por músico, cupo de invitados, dónde estacionar para descargar.
Con esa ficha, la banda adapta su rider antes y vos no te enterás de lo que falta el sábado a las nueve.
Cómo contestar un rider
- Contestá rápido y por escrito, idealmente en la misma semana. Un mensaje de WhatsApp que se pierde entre audios no sirve el día del show.
- Ítem por ítem lo que no tenés, con una alternativa: "Tengo 8 canales: ¿armamos batería con 3 micrófonos?", "No tengo bajo: ¿lo traen?".
- Lo que pone cada uno, claro. Si alquilás algo, decí quién lo paga.
- Pedí el contacto técnico de la banda (el sonidista o quien arma). Muchas cosas se resuelven en cinco minutos de llamada entre técnicos.
- Guardá la versión acordada. El día del show, todos miran el mismo papel.
Cómo es en BarraTouch
Si vendés entradas con BarraTouch, al cargar el evento etiquetás a los artistas que tocan (con @, como en Instagram). Cuando el artista tiene su perfil en escena.vip, el espacio gratis para artistas de BarraTouch, y eligió qué rider mostrar a los lugares, en la etiqueta del evento te aparece un link para ver su rider técnico, de hospitalidad y el plano de escenario, y lo podés imprimir. Si el artista te manda el rider con un link propio, desde esa misma página le podés contestar, y a él le llega un mail con tu respuesta. Así la conversación no queda perdida en el WhatsApp.